lunes, 2 de agosto de 2010

Amsterdam [Final] +18

Salieron del bar e instintivamente tomaron de nuevo el camino para volver al hostal. Interiormente se estaba riendo, pues las manos le temblaban de los nervios, hacia mucho que no se ponía así. Suspiró y se paró, cogiendo a Caoilte del brazo para que también se parase. Tiró un poco de el y lo acercó, abrazándolo por la cintura. Sonrió y lo besó. Caoilte estaba tan emparrado pensando en lo que iba a pasar ahora, que le pilló completamente desprevenido, pero enseguida se lanzó al beso. Le estaba invadiendo un calor y unas cosquillas en el estómago increíbles, hacía mucho que no sentía eso en un beso. Le cogió la cara mientras le besaba y lo acarició. Entonces se separó, sonriendo y le cogió de la mano.
- Vamos, doy mejor parte ahí dentro.- Y tiró de él.


Keith asintió lentamente, caminando a su lado en silencio, sonriendo. No podía evitar sentir el deseo irreflenable de estar con el, de abrazarlo y besarlo, y, pensar que ahora lo iba a tener, por fin... casi no se lo creía. No tardaron en llegar al hostal, y menos aun en recorrer todo el pasillo hasta la habitación. Caoilte recorrió el camino hasta la habitación como en un sueño, todo parecía un poco irreal. Una vez dentro, Keith cerró la puerta, acercándose con pasos lentos a Caoilte.
- ¿... estás seguro Cao...?

Al oír la pregunta de Keith no se lo pensó dos veces y se lanzó encima a besarle como respuesta. ¿Seguro? ¿Estaba de coña o que? Nadie recorría todos esos kilómetros para hacer esa propuesta y luego decir "no mira, me lo he pensado".
Keith lo cogió en brazos, pasándole las manos bajo el trasero. Caminó hasta la cama y con mucho cuidado lo dejó allí, sin dejar de besarlo, recostándolo lentamente. Pasó las manos del trasero al vientre de Caoilte, metiéndolas bajo la camiseta para acariciarle la fina piel. Mientras lo tumbaba a Caoilte se le pasó fugazmente por la cabeza que habían hablado bien poco del tema "posiciones", pero tan rápido como le vino la idea, desapareció de inmediato al notar las manos de Keith debajo de su camiseta corriendo hasta su pecho. subiendo un poco mas hasta rozar sus pezones.
- Ni te imaginas cuanto tiempo había esperado esto.. -Susurró.
Caoilte se estremeció y giró la cabeza para besarle el cuello mientras le iba subiendo la camiseta a para quitársela.
- No pienses yo llevo mucho menos. - dijo riendo entre dientes.
Keith se rió también, ayudándole a quitarle la camiseta y retirando también la de Caoilte. Le besó el cuello y bajó por el pecho jugando con sus pezones con la lengua y los dientes. Las manos se le adelantaron bajando, hasta el cierre del pantalón, el cual deshizo sin problemas. Caoilte estaba empezando a notar muchísimo calor. Dios ¿siempre había tenido la piel tan sensible? Hacía demasiado que no tenía sexo, y más aún con alguien que le gustase tanto. Keith subió la mirada hasta sus ojos, le sonrió y subió para besarle.
- Tu dirás... vas a tener que ponerle paciencia conmigo...
Básicamente por que desde la adolescencia ningún hombre había vuelto a hacerle pasivo. Todo dependía de lo que Caoilte decidiese. Éste gruñó cuando Keith dejó de juguetear con sus pezones y no hizo mucho caso de lo que le dijo, le daba igual, al menos esta vez, porque pretendía que no fuera la única. Se incorporó un poco y giró para tumbar a Keith, el cual se dejó llevar, y cambiar posición. Se dedicó a mordisquear suavemente la piel del cuello e ir bajando mientras acariciaba su vientre, desabrochaba el botón y metía su mano en los pantalones de Keith. Unos nervios incontrolables empezaron a subir por el vientre de Keith. Miró de reojo a Caoilte, gimiendo al sentir su mano. Separó las piernas instintivamente, y con las manos le cogió el rostro, acercándolo para besarlo. Las caderas se le movían lentamente, buscando mas roce de esa mano. Caoilte intió un pinchazo de placer al oírle gemir y subió con él para besarle profundamente, separando los labios de Keith con su lengua para que le dejase jugar con la suya, sin parar de acariciar su miembro en ningún momento. Se separó con desgana, pero los vaqueros de Keith le estaban molestando demasiado y no podía solo con una mano.
Keith apoyó su peso sobre los codos, alzando las caderas para poder retirar bien su ropa. Con los pies se quitó el mismo los zapatos. Miró sonriendo a Caoilte, con un ligero toque de vergüenza. Siempre le daba algo de reparo mostrarse desnudo delante de gente mas joven que él... pero pensar que el vería ahora a Caoilte le hacia quitarse los pensamientos de la cabeza.
- Tu también... - Susurró, acercándose a los pantalones de Caoilte con las manos, tirando de ellos hacia abajo.
Caoilte se peleó con los zapatos mientras Keith empezaba a bajarle los pantalones, luego le echó una mano para quitar todo de una, pantalón, calzoncillos y calcetines. Ya no había nada que esconder y tampoco tenía porqué, no había preguntas sorprendidas por el estado de su cuerpo ni respuestas embarazosas con pobres excusas. Poco a poco se tumbó sobre Keith, besándole y dejando su mano volver a donde estaba, dejando que él diese el siguiente paso.
Keith le acariciaba el cabello a Caoilte, mirándolo con los ojos entrecerrados. Estaba nervioso. Más aún de lo que estaba antes justo cuando salieron del bar. Ahora se sentía como un chico al que iban a desvirgar, con la diferencia de que ya no era virgen ni tampoco niño... pero hacia más de 15 años que no tenia sexo anal.
- Cao... no te detengas...- Susurró, separando un poco más las piernas. Si mal no recordaba solo le dolería un poco al principio... Pero no podía dejar de temblar.
Caoilte no pudo evitar sentir un poco como un triunfo que Keith le dejase tomar esa posición. Le volvió a besar con ternura y entonces se levantó y en un visto y no visto había ido y vuelto de su maleta mientras Keith lo miraba con una ceja alzada, sin entender a donde iba y para que. Caoilte pensó que esto le iba a dejar un poco mal por traerlo ya pensado, pero según lo que le había dicho antes, lo iban a necesitar ahora. Un poco avergonzado le enseñó a Keith un pequeño bote de lubricante y lo dejó a mano en la mesita para devolver todas sus atenciones a él. Éste cuando vio el bote se sonrojó horriblemente, desvió la mirada y se le escapó una sonrisilla nerviosa. Ahora no se sentía como un chico, se sentía como una niña asustadiza. Con otro beso fugaz Caoilte empezó a recorrer el cuerpo de Keith con la boca, hasta llegar a su entrepierna, sin parar de besar en ningún momento. Keith le devolvió el beso moviéndose para alargarlo un poco más antes de que Caoilte comenzase a bajar. Cerró los ojos, intentando relajarse, intentando no pensar en lo que le iba ha hacer, sino en lo que significaba e iba a sentir.
- Cao... normalmente... ¿llevas lubricante encima..? - Comenzó a reírse, entre algún que otro gemido.
El chico exhaló el aire de una carcajada contenida a pocos milímetros de la piel de la entrepierna de Keith al oír su pregunta. Apenas levantó la cabeza unos centímetros para contestar.
- Solo cuando quedo con chicos guapos a kilometros de casa.
- Oh.. no se si eso es bueno o no... -empezó a reír pero se calló de golpe.
Caoilte había vuelto a bajar la cabeza solo para volverla a subir lamiendo su pene desde la base a la punta, y vuelta abajo cubriéndolo con toda la boca, haciéndole enmudecer. Intentó aguantar, pero los gemidos salían de su garganta al mismo ritmo que Caoilte se movía. Bajó una mano acariciándole la mejilla. Se mordió el labio, desviando el rostro, sintiendo el frío de la sabana en su mejilla. Suspiró, cerrando los ojos. Caoilte continuó un poco más, regodeándose escuchando los gemidos de Keith, que le estaban poniendo a mil. Alzó la mirada un momento para verlo con los ojos cerrados y mordiéndose el labio, completamente tenso... estaba realmente hermoso. Subió hasta su cara y empezó a mordisquearle la mandíbula hasta ir a morir a sus labios, acariciándole el pelo y alargando la mano hacia el lubricante.
- Cuando quieras...
Keith lo miró con los ojos semicerrados, mostrando puro placer en su rostro. Asintió lentamente.
- Adelante...
Subió las manos hasta posarlas en el pecho de Caoilte, y de ahí, en sutiles caricias subió las manos hasta su cuello, acercándolo para besarle con pasión, volviéndolas a bajar hasta dejarlas sobre su espalda. Separó un poco mas las piernas, en una clara invitación. Caoilte se separó lentamente de él, cogiendo mejor postura y se puso algo del gel en la mano. Con cuidado metió un dedo y luego otro, moviéndolos con delicadeza. Se recostó un poco sobre Keith apoyándose en el otro brazo, besándole la mejilla.
Avisa si quieres que paro o duele ¿vale? - dijo con cariño, volviendo a darle un beso después.
Keith le sonrió, intentando disimular el gesto de molestia. Su respiración comenzaba a alterarse un poco, y, sus paredes después de mucho tiempo comenzaron de nuevo a dilatarse, dejando entrar y salir con relativa facilidad los dedos de Caoilte, que aceleró un poco metiendo los dedos más profundamente para dilatarle bien
-Ah... joder... cuanto tiempo...
Caoilte sacó los dedos al poco y volvió a coger el lubricante, para ponerse en su miembro. Keith lo miró de reojo, notando como aun le ardían las mejillas. Había comenzado a disfrutar con sus dedos, pero eso se le terminó rápido, pues sabia que él también quería disfrutar.
Caoilte repartió bien el lubricante, notando su propia dureza. Estaba muy excitado y se moría de ganas de hacerlo, pero sin prisa posicionó bien las piernas de Keith para facilitar la penetración y se dispuso a ello. Al verse así Keith asintió para si mismo, intentando autotranquilizarse. Estiró los brazos, agarrándose a los hombros de Caoilte, abriendo lo mas que pudo las piernas. Lo miró fijamente y le sonrió.
Caoilte acercó su miembro a la abertura de Keith y mirándole a los ojos empujó con las caderas con cuidado. Dios, estaba muy estrecho, esperaba no estar haciéndole daño, pero a él la sensación le parecía deliciosa. Empezando a moverse sobre él se echó adelante con un gemido de placer, para besarle con pasión mientras le acariciaba el pelo y las mejillas. Keith se mordió el labio, escapándosele un quejido de estos. O él era muy estrecho o Caoilte la tenía muy grande. Sonrió, seguro era lo segundo. Lo agarró mas fuerte tal vez clavándole las uñas en la espalda, cosa que Caoilte sintió como unas espuelas que lo animaron a empujar con más fuerza. Keith le devolvió el beso, buscando en el que le calmase la molestia que sentía. Intentó tranquilizarse. No era virgen, por lo tanto era cuestión de segundos que cesase el dolor.
- Cao.. no.. no dejes de moverte... -Susurró.
Desde luego no necesitaba sus palabras, no iba a poder parar aunque quisiera. Se le escapó un profundo gemido, tenía un castillo de fuegos artificiales en el vientre. Se levantó un poco sin detenerse y cogiéndole un muslo le echó la pierna un poco hacia arriba para poder llegar más adentro.
- Dios, eres maravilloso...
- Exagerado... - Murmuró sonriendo tímidamente, mirándolo de reojo.
Se acercó a su cuello para morderle y lamerle, gimiendo al sentirlo completamente dentro de él, por suerte su cuerpo no tardó mucho en recordar tiempos pasados, cuando él era pasivo.
- Ah Cao...-Le cogió el rostro por las mejillas acercándolo para que le besase de nuevo.
Él acercó a sus labios mientras le decía sonriendo “tonto” antes de devorarlo. Empezaba a no ser muy consciente de su alrededor, se concentró en las boca de Keith sobre su piel y la fabulosa sensación de estar dentro de él. Entonces notó el pene erecto de Keith golpeándole el vientre, no podía dejar eso desatendido, así que lo cogió y empezó a acariciarlo al ritmo de sus caderas.
Keith se estremeció enterito cuando comenzó a masturbarlo también. Gimió y arqueó la espalda, ahora todo era placer, se sentía excitado y tranquilo, que era lo importante. Lo volvió a abrazar buscando el máximo contacto posible con él, gimiendo cerca de su oído. Era simplemente delicioso. Caoilte tomó una posición que le dejase continuar lo que estaba haciendo, pasando el otro brazo de la pierna de Keith a debajo de su cabeza y poder igualmente estar bien abrazado por Keith. Los dos estaban ardiendo, pero era una sensación tan agradable con la piel tan sensible... Estaba empezando a no poder controlarse, pero aún no quería correrse.

- Keith...oh... god...
Éste movió las piernas hasta cruzarlas sobre la cadera de Caoilte, exponiéndose así más aún, y facilitándole la penetración.
- No se... por que..ahora me vino a la cabeza... -Gimió un par de veces- que... tengo que darte tu regalo... -Se mordió el labio, volviendo a gemir esta vez más fuerte, muy próximo al orgasmo.
- Wha... Que!!?
¿De que hablaba ahora? No tenía la cabeza como para pensar en el regalo ese, así que pronto dejó de hacerlo y volvió a dejarse al placer, besándolo con besos cortos sobre los labios para amortiguar sus propios gemidos. Keith se rió entrecortadamente, siempre le pasaba eso cuando tenia sexo, le venían recuerdos de cosas que tenia que hacer.
- ¿Como...vas...? Yo... yo.... - Caoilte casi no podía hablar, no quería correrse antes que él.
- Voy... -Susurró, sin terminar la frase,se alzó lo justo para besarlo y abrazarlo mas fuerte, notando como todo su cuerpo temblaba y se corría sobre la mano de Caoilte, manchando ambos vientres, acompañándolo de varios gemidos. Caoilte también apretó el abrazo al notarlo y lo besó con pasión. Notó el cálido liquido en su mano y vientre, él ya no podía más tampoco y con un par de embestidas más fuertes y un largo gemido se corrió dentro de él. Keith volvió a gemir al sentir como se había venido dentro de el. Su trasero latía y ahora estaba caliente. Sonrió dejándose caer sobre la cama, pies incluidos. Caoilte se dejó caer sobre Keith, su corazón y respiración acelerados por igual. Salió de él con un pequeño quejido y se acomodó para besarle.
- Lindo... - susurró Keith, atrayéndo a Caoilte hacia él de nuevo para besarlo, acariciándole la espalda y el cabello.
Un poco a escondidas Caoilte se limpió la mano en las sábanas y acarició la cara de Keith.
- Tú sí eres hermoso.- y lo besó de nuevo, cansado.
Keith flexionó una de las piernas y cerró los ojos sonriendo.
- Dios... ni te imaginas la vergüenza que he pasado... - Se rió, girándose un poco para estar ambos de frente en la cama.- Cao... -Se lo quedó mirando sonriendo, acariciándole la mejilla.
Él se quedó muerto al oírlo y abrió mucho los ojos, preocupado y sorprendido.
-¿ Qué...? ¿Por qué?- Se incorporó sobre un brazo mirándolo ¿Había hecho algo mal? ¿Había sido egoista y no había visto lo que él quería? Pero Keith se rió.
- Tranquilo.... es solo que... no pensaba que iba a volver a ser pasivo... y... -Se sonrojó- ya sabes.. hacia tiempo que no gemía así.. y menos aun por otro hombre y... - Bufó.
- No vuelvas a asustarme así... - se relajó y volvió a dejarse caer, sonriendo- Pues no se porque no gimes así mas, estas muy sexy - se rió.
- Oye... tengo que darte tu regalo... -Se rió de nuevo.
A ver que es regalo ese,¿¿¡¡ Cómo acuerdas en momento así!!??
Se volvió a reír.
- No lo se... es... una manía que tengo... cuando estoy teniendo sexo me vienen flashbacks...
Gateó por la cama hasta su maleta, sacando un pequeño paquete envuelto en papel de regalo
- Ábrelo, a ver que tal...
Evidentemente no eran unos calzoncillos de Snoopy... pero sí de Bob Esponja.
Curioso Caoilte cogió el paquete y lo abrió. Casi se le cae la mandíbula al ver los calzoncillos de Bob Esponja y a punto estuvo de tirárselos a la cara a Keith, aunque consiguió detenerse a tiempo y ser educado.
- Gracias...
Su cara lo estaba traicionando aunque intentase evitarlo. Finalmente lo miró con una mueca, dejó el regalo a un lado y riéndose a carcajadas levantó una mano hacia él.
- ¡¡Vuelve aquí y deja tonterías!!
Keith también rió a carcajadas
- No hace falta que los pongas... pero ahora los dos sabemos que tenemos unos calzoncillos de los cuales avergonzarnos...
Se acercó a él, besándolo con cariño, tomando impulso para tumbarlo en la cama, quedando ahora Keith encima. Les quedaba todo el fin de semana por delante.


Fin.

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Keith pertenece a Shura/SieteRatas
Caoilte pertenece a mi.

2 comentarios:

Frida dijo...

JAJAJA los calzoncillos xDDD

geniaaaal, me ha matado Keith que tiene flashbacks mientras lo hace x_D

*se va a recoger las babas*

Saganu dijo...

Casi la mato cuando... todo, los flashbacks y los calzoncillos! xDDDDDDDDDDDDDD

Ains... y todo el porno que ha venido después xDDDDDDD Y drama, drama también xD