domingo, 1 de agosto de 2010

Amsterdam [Parte 2]

Keith se había quedado verdaderamente dormido, pues llevaba desde bien temprano en pie, y no sintió nada mas que el molesto pitido de la alarma del teléfono. Renegó palabras incoherentes mientras que buscaba con la mano el movil para pararlo. Una vez dejó de pitar se estiró un poco, mirando a Caoilte.
- ... Ya hay que levantarse... - Lo movió un poquito por el hombro- No me hagas llevarte a la ducha y darte un baño de agua helada, eh... - Se rió, frotándose los ojos lentamente y bostezando.
Mientras Caoilte maldijo internamente al puñetero pitido de la alarma, estaba durmiendo muy a gusto y del sobresalto notó la cabeza embotada, no quería levantarse aún y mantuvo los ojos bien cerrados. Cuando Keith le movió para despertarlo refunfuñó algo incomprensible en inglés y se acurrucó más contra él, sin hacer ademán de moverse para nada, a ver si colaba y dormía más. A malas podía empezar a arreglarse él... empezó a dormirse otra vez.

- ... Cao... - Sonrió, mirando como estaba moviéndose para no despertarse. Le acarició la cabeza, jugando con sus cabellos- ...En fin... ¡tú te lo has buscado!
Lo cogió en brazos como a una princesa, bajando de la cama con cuidado, a punto de caer de de boca. Al principio Caoilte se aguantó al risa pensando que estaba de broma, pero cuando lo levantó y estuvieron a punto de meterse el piño de su vida abrió los ojos de golpe y se le agarró.
- HAHAHA QUE HACES!!?? ¡¡No lo haces de verdad!! - Gritó con falso terror al verlo dirigirse a la bañera.
Aix.. así también me mojaré yo... - Se rió Keith

De pronto Caoilte se dio cuenta de lo cerca que tenía la cara de Keith, se quedó emparrado mirándolo y tiró la mano atrás para sujetarse a la pared mientras éste se estaba metiendo dentro de la bañera, pero le resbaló, dio contra el grifo y se puso en marcha la ducha.
- ¡¡Mi Dios!!!
- Son of a bitch!!
Exclamaron al caerles el agua fría encima. Keith bajó a Caoilte de sus brazos temblando de frío y estiró la mano para cerrar el agua, mientras Caoilte no podía parar de reir a carcajadas.
- ¡¡Joder, esta helada!!! - Se quitó los cuatro pelos mojados de delante del rostro mirando a Caoilte, luego comenzó a reírse a carcajadas también - ¿Y bien? ¿Aún tienes sueño? - Siguió riéndose comenzando a desabrocharse la camisa que estaba empapada, mientras salia con cuidado de la ducha- Se me han puesto los pezones que puedo cortar cristales con ellos...

- Creo con esto ya no duermo en todo final de semana, oh god!- Salió detrás sacándose la camiseta empapada por la cabeza, mirando como Keith se deshacía de su camisa. -Hum... no pensaba íbamos a estar sin ropa tan pronto, prometo no hago aposta- dijo con malicia.
Keith Lo miró de reojo riendo.
- Yo me quedaría cástamente tapado si no fuese por que la ropa esta mojada...- Le dió un escalofrío- joder... en fin, dúchate tu primero ¿si?
Se desabrochó los pantalones en acto reflejo pero paró antes de bajárselos.
- Er... eso... tu primero...
Cogió una toalla colocándosela sobre el hombro, saliendo del baño. Una vez fuera se quitó los pantalones, secándose un poco la humedad del cuerpo. Se tumbó en la cama, colocándose la toalla sobre las caderas, sonriendo al recordar lo que acababa de pasar.

Caoilte se quedó un poco parado ante la reacción de Keith, no es que esperase nada, pero tampoco que saliera tan deprisa. Suspiró y cerró la puerta del baño. Tenía sus cosas fuera, pero había jabón del hostal en la ducha, se apañaría con eso para no molestar. Se duchó rápido con agua caliente, recogió la ropa mojada y salió con una toalla enrollada a la cintura y otra en los hombros "Deal with it, my clothes are out there" (Aguántate, mi ropa está ahí fuera) pensó saliendo semidesnudo a la habitación.
- Ya puedes pasar... ahora... donde pongo esto? - dijo levantando la ropa mojada.
Keith había estado a nada de dormirse de nuevo, pero la voz de Caoilte lo hizo salir de su ensoñación. Lo miró de reojo, y luego descaradamente, quedándose en blanco varios segundos, que pensó seguro incómodos para Caoilte. Cuando se dio cuenta se sonrojó y desvió la mirada.
- Er... ponlas... no se... creo que en la ventana hay para tender la ropa...-
Se levantó de la cama agachándose junto a su maleta, la abrió y sacó para cambiarse, entrando al baño con una amplia sonrisa de oreja a oreja.
- Ya salgo...


Caoilte había notado la mirada de Keith y lo vio palidecer. Desvió la mirada hacia abajo y vio las costillas y el hueso de la cadera sobresaliendo, "demasiado delgado", y su pecho y brazos cubiertos de cicatrices. Todo el cuerpo igual. Seguro que le había dado asco. Hacía tanto que no tenía que disimularlo que no le pasó por la cabeza hacerlo aquí. Avergonzado e invadiéndolo una súbita tristeza se asomó a la ventana, donde efectivamente había unas cuerdas para la ropa. Luego se vistió rápido, antes de que Keith saliera del baño. Vaqueros largos y camisa de manga larga, cuanto menos para ver mejor.

Keith se duchó y secó rápido. Lo primero que hizo fue abrir la puerta para que saliese la humedad de allí, luego comenzó con la complicada tarea de desenredarse el pelo e intentar alisarse la parte delantera. Él se había puesto unos tejanos también, y encima una camiseta de tirantes negra. Cuando salió del baño miró a Caoilte.
- Ey... te vas ha asar así... hace mucha calor aquí no crees?
Se acercó a la cama, sentándose en el borde de esta para calzarse, luego miró a Caoilte.
- Me enseñarás un poco de inglés?

El otro se estaba poniendo los creepers de pie, ya estaban un poco dados de si y no hacía falta tocar los cordones. Se encogió de hombros, sin mirarlo.
- No importa, tela fina.
Alzó la mirada y al ver que él se había puesto una camiseta de tirantes se sintió un poco ridículo, pero no quería llamar la atención por la ciudad de todas formas. Se sentó a su lado en la cama y contestó a su pregunta.
- Claro, yo enseño todo que quieres - Se paró en seco, puso cara de “cagada” y rectificó- ¡Quiero decir! ¡Todo que quieras de ingles, cualquier cosa!
Keith se rió por lo último que había dicho Caoilte y después alzó las manos, colocándole bien el cuello de la camisa. Lo miró con curiosidad, pensando que tal vez Caoilte había malinterpretado su mirada de antes. Sí había sido descarada, pero sin duda había disfrutado de semejante visión.
- No es tela fina, Cao... con lo que me ha gustado verte antes ¿y ahora te vas a tapar tanto...? Qué cruel eres... -Sonrió, desabrochándole un botón de la camisa- Si luego pasas calor te diré "¡Te lo dije!" - Se rió.
Caoilte sintió sonrojarse a medida que Keith hablaba, un poco de vergüenza y un mucho de placer. Mentalmente mandó a la mierda a todos los holandeses y lo que pensasen de sus cicatrices y se puso una de sus camisetas favoritas, sin mangas y bien rota haciendo como que eran dos. Keith lo siguió con la mirada, feliz de que se cambiase de camiseta, más aún de que lo hiciese frente a él.
- Ya esta, ya puedo pasar todo calor que quiero. ¿Hay idea de donde vamos o solo vueltas y ya vemos algún sitio interesante?
- Supongo que será mas divertido que nos perdamos ¿no? Vayamos caminando y ya improvisamos sobre la marcha...¿te parece?- Se encogió de hombros, levantándose de la cama, cogiendo la llave de la habitación y la cartera, ah, también el dichoso teléfono. Se acercó a la puerta, abriéndola para salir- Tengo ganas de verte bebido, seguro estas mas adorable aún...

Le hizo caras de fastidio cuando oyó de nuevo que le decía "adorable". No es que no le gustara, pero sabiendo lo bruto y malhablado que podía y solía ser en realidad le daba algo de reparo. Si hubiese estado delante cualquiera del clan se habría muerto de la risa por describirle como adorable.
Dejaron la llave en recepción y de nuevo en la calle pregunto...
- OK, a Mordor, por ejemplo?
- ¿Ese sitio no es donde viven los orcos del señor de los anillos? -Se metió una mano en el bolsillo y lo miró riendo en la calle- Seguro sirven una cerveza celestial allí...
-Si, perdón, seguro hablo de cosas frikis más veces, sale solo... - rió.

Keith miró la calle y se decantó por unos pequeños callejones que tenían cerca.
- Te atreves a venirte por los callejones conmigo Cao? - Lo miró de reojo sonriendo de lado.
Le siguió la mirada, como no tenía ni idea le parecieron tan buenos como cualquier otra opción.
- Y si no atrevo que hago, ¿vuelvo a habitación a aburro? - empezó a caminar hacia los callejones- Si engañas y matas, haces rápido, por favor. -Puso cara de pena, haciendo teatro- Dices a mi padre que le quiero.
- Hombre... no te mataría precisamente... - fue tras él hasta ponerse a su altura, caminando a su lado- A tu papá le diría que lo disfrutaste hasta el último segundo, pero que no sobreviviste a mi... -Se rió, peinándose un poco el pelo con las manos. - A la que veas un bar avisa eh... que llevo desde ayer sin beber ni gota para poder aguantar aquí...
Caoilte no sabía si reírse o qué con los comentarios que le estaba soltando, pero seguro alucinando con que estuviera siendo tan directo... pues vale, se habían acabado las tonterías, a la próxima no se iba a contener, a ver si luego le decía que era adorable otra vez.
- Que bien, al menos se que moriré feliz... aunque si voy a morir así prefiero él no sabe... él también preferirá no saber- Su padre aceptaba bien que fuera gay, pero tampoco quería detalles.
Entonces reparó en el enorme cartel de Grimbergen, una de sus cervezas favoritas,que había en el bar que justo estaban pasando. Paró en seco y giró a la vez que agarraba a Keith de la mano sin pensar y tiró de él hacia la puerta.
- ¡¡Vamos a poner fin a sequía pronto!!
En ese momento Keith se estaba imaginando diciéndole al padre de Caoilte la forma en que su querido hijo había fallecido... sin duda era incómodo se mirase por donde se mirase... No le dio tiempo a reaccionar que ya estaba siendo arrastrado dentro de un bar. Hasta que no llegaron a la barra no le soltó la mano, y solo lo hizo cuando tocó pagar. Mentalmente Caoilte estaba maldiciendo al camarero por hacerles pagar antes. Keith cogió su jarra y miró a Caoilte.
- Bien... ¿nos la tomamos de pie como dos hombres duros, o buscamos una mesa?

- Lo siento, yo soy un poco gay.- dijo entre risas sentándose a una mesa con su jarra.- Mejor sentamos, aún queda mucho tiempo por delante, no hay que cansar! Por cierto, aún no doy gracias por viaje, muchas gracias.
Keith le siguió riendo, le encantaba la naturalidad que de vez en cuando invadía a Caoilte. Se sentó a su lado, dándole un largo trago a la jarra.
- Oh.. no hay de que, ya me lo cobraré todo de alguna forma... -Sonrió, alzando la jarra- ¡Salud! ¡Por que esta es la primera que tomamos juntos, y, por que no sea la última!

- A ver como, aún no imagino cómo puedo dar algo a cambio de viaje para estamos los dos igual.
Contestó chocando su jarra con la de Keith y bebiendo un trago largo al brindis, escondiendo una sonrisa en él. Pensaba que cada vez se liaba más con el idioma y que habría confundido más que otra cosa. Keith a su vez sonrió ampliamente, negando con la cabeza. Prefería dejar ese tema de lado, ya que era muy muy fácil dejarse al doble sentido.
- Ya encontrarás una forma, seguro...

Ahora venía qué tema de conversación sacar y no hubiese silencios incómodos. Keith dio otro trago. Aquella cerveza estaba realmente buena.
- Oye Cao... tu..... ¿eres activo o eres pasivo?
Se colocó en pose intelectual, haciendo así aquella pregunta lo más normal posible, como si de un tema corriente se tratase. Pero no pudo evitar que una sonrisilla se dibujase en sus labios. Caoilte casi se ahogó al oír la pregunta, dejó la jarra en la mesa y echó la cabeza atrás riéndose con todas las ganas.
- Wow, no esperaba esa pregunta en primera cerveza.- dijo calmando ya la risa - Depende de compañero, aunque me gusta mas activo. En todo caso, arriba o abajo, me gusta activo. -dijo guiñando un ojo.-Tú eres bisexual, ya imagino que prefieres.
- Yo... ciertamente ahora mismo estoy poco definido...-Se encogió de hombros- Hace muchos muchos años que no soy pasivo... -Bebió un trago más de cerveza.
Caoilte levantó una ceja a la respuesta, no comentó nada, pero estaba bien saber que alguna vez fue pasivo, por si le interesaba volver a probar.
- Bien, ahora te toca a ti preguntar... y nada de preguntarme por mis calzoncillos de Snoopy eh... no vayas a avergonzarme más...

- ¡AH! ¿No traes al final? Yo ya preparado para presentación formal... -hizo un puchero y luego sonrió divertido.
- No..no traigo... me dejaste muy avergonzado.. con lo que me gustaban a mi esos gallumbos... Pregunta otra cosa.
- ¡¡Mal, mal, si tanto gustan luce orgulloso!! -Agitó el puño delante de su cara, aún sonriendo - Ah, pregunta así... malo para pensar yo... ¿nadie piensa nada raro en casa de viaje así de pronto y eso?
- ¿En casa? - suspira - No que va... en verdad, cada uno va apareciendo y desapareciendo cuando le da la gana allí... así que a la mitad no le ha importado, solo me preocupé de que lo supiese Soda, el casero... - Se rió- Me dijo que le trajese chocolate, pero va a ser que no, solo me falta ser camello sabes? - Dió otro trago-- ¿En la tuya? ¿Saben que has venido conmigo? ¿Y... que apenas nos conocemos..? -Se volvió a reír.


- En casa saben todos que voy de viaje con gente de internet, pero no todos saben bien...todo lo demás... - suspiró- Las chicas saben, a ellas parece bien. Cíaran también... aunque si se como pone no digo nunca nada... - Torció la boca recordando los últimos días en casa, con el ambiente tenso- A él no parece nada bien, dice distraigo de cosas importantes, pero bueno, no obliga a nada ¡aquí estoy que es que importa! - levantó la jarra sonriendo para quitar importancia al tema, la verdad no quería pensar en esas cosas, había venido para pasarlo bien.

Keith lo miró con ternura. Le parecia tierno eso de que se preocupasen por él, pero en el fondo le molestaba un poco, ni que Keith fuese un pervertido violador.. o al menos no siempre... Chocó la jarra con la de el bebiendo de nuevo.
- Me vengaré de haberme hecho pasar vergüenza de mis queridos gallumbos de Snoopy... ya verás.... -Alzó la mano, pidiéndole otra ronda al camarero, el cual no tardó en traerles las bebidas.
- ¡¡Oh my god, espero regalo no son calzoncillos de Snoopy para mi de venganza!! ¡¡No pienso poner!!
Al ver llegar al camarero se sorprendió de ver que apenas le quedaba para un trago.
- Oh God, de verdad quieres emborrachar a mi, tan rápido!
Preguntó al camarero si había algo para comer, si seguía bebiendo a este ritmo sin comer nada la fiesta acabaría pronto. Éste trajo una carta diciendo que había algo de bocadillos y snacks.
- ¿Que apetece?
Keith miró la carta, sin entender nada de lo que ponía, guiándose por las fotitos de los platos. Caoilte miraba la carta mientras Keith le señalaba.
- Pues.. que te parece unas papas bravas... ¿y unos bocadillos? De lomo... o franckfurt... yo quiero eso.
- Hum, no pruebo antes eso de patatas así... pero ok... Y bocadillo de frankfurt para mi.
El camarero apuntó y se fue tras recoger las cartas . Keith sonrió, dando un pequeño sorbito a la jarra.
- Oye esta cerveza esta bien buena eh... entra muy fácil...

- Claro ¿piensas yo doy cerveza mala o que? - rió - Pero tuya es mas suave, a mi gusta más fuerte, quieres probar? - le acercó la jarra a la cara.
Sonrió, cogiendo la jarra de Caoilte para darle un trago.
- Ah... esta es más fuerte sí... uh... que fácil me lo vas a poner para emborracharte...
- Jaja, eso crees tú, a ver quien aguanta mas cerveza... otra cosa ya no se. Por cierto, no se mucho de cosas que gustan a ti, me cuentas?
- Pues... - Se recostó en la silla pensando- Me gustan las cosas típicas de un tío de mi edad.. ya sabes, ir al parque a darle de comer a las palomas, mirar las obras...- Suspiró.
Caoilte le lanzó una mirada asesina cuando empezó con lo de la edad, ¡ya estaba otra vez con eso!
- Es broma... tampoco tengo muchos vicios ahora... me gusta ir de tiendas, la ropa sobretodo... también todo lo referente al cabello, peluquerías, tintes... también me gusta mucho beber... demasiado tal vez... -Se rió.
- ¿Beber afición? Eso da un poco de miedo, eh?...Imaginaba te gustan cosas así... a mi en verdad preocupa poco moda... ropa normal un poco punk, si puedo arreglo yo con algo pero tampoco molesto de como es... Y pelo ya ves, mas normal... me gusta el tuyo.
- ¿Te gusta? - Se tocó el pelo.
- Me gustan chicos con pelo largo – dijo con un encogimiento de hombros- más si pelo oscuro y encima tu cuidas ¡prerfecto! - En verdad se moría de ganas de enredar los dedos en su pelo, mejor si podía estar achuchándolo.
- Ni te imaginas las veces que me lo he querido cortar... he sacado los rizos de mi madre, es terrible... Cuando alguien intentaba alisármelo, después de dos horas de intento, se limitaban a recogérmelo en una coleta... Tu pelo está bien, se te ve fuerte y sano, eso es bueno. - Entonces llegó el camarero con los bocadillos- humm... que buena pinta... ¡que aproveche!

Caoilte se dio cuenta de que tenia mucha hambre de verdad... ¡y esperaba que con el ruido Keith no hubiese oído a su estomago rugiendo de esa manera!
- Hoy entonces plan de hasta que no podemos mas?- preguntó empezando a mordisquear el bocata, para distraer.
Keith lo miró de reojo, sonriendo pervertido.
- Entonces estamos en pleno pique no? Muajajajah... yo te llevo mucha ventaja, seguro hace mas años que tu que bebo... de acuerdo.. que gana el que gane, ¿y que pierde el que quede segundo? -Le dio un bocado a su bocadillo, y pinchó una papa. La sopló y se la llevó a la boca, mirándolo divertido.

Caoilte tuvo que reprimir una sonrisa de oreja a oreja para que pareciera una apuesta "seria". Keith llevaba todo el tiempo lanzando unas directas brutales y él al principio se había cortado un montón, por nervios, por no saber muy bien que esperar o por lo que fuera, pero ya había decidido que se habían acabado las tonterías, ¿no?
- Ok... quien gana hace que quiere con cuerpo del otro, y el otro no puede quejar.- Cogió un trozo del frankfurt y se lo metió en la boca.
Keith lo miró varios segundos, asimilando la apuesta. Se rió a carcajadas y alzó la jarra, dispuesto a brindad.
- Bien entonces... ¡Salud! ¡Que gane el mejor!- Le dio un largo trago y siguió riendo- Entonces mejor que no nos alejemos mucho del hostal, si queremos llegar vivos...- Pinchó otra papa, acercándosela a Caoilte- Prueba, están muy buenas...

Caoilte brindó con él,entonces estiró el cuello y cogió con la boca la patata. "uff... ajo!" pensó "espero no olvido chicles!". Después con una sonrisilla pícara en los labios sugirió...
- Sabes... también podemos dejar de hacer imbécil y volver ya.
Keith se quedó parado. Eso no se lo esperaba... ¿Volver ya? ¿Para que? ¿Para dormir..? No lo creía... Entonces... ¿para que? Se sonrojó terriblemente y agachó la cabeza para disimular. Su imaginación nunca le fallaba y era bien explicita.
- Er... -Tosió un poco, cogiendo la jarra para darle un buen trago, llevándose casi la mitad de golpe. La dejó en la mesa y miró a Caoilte.- Vamos...
Ahora fue el turno de Caoilte para pensar que Keith estaba adorable. Esta vez no escondió para nada la sonrisa y apuró la cerveza que quedaba de un trago... a ver si se anestesiaban un poco los nervios que volvían al ataque mezclados con la excitación. Al final había sido muy fácil sacar el tema. Se levantó y pagó él lo que faltaba, mientras esperaba a que Keith terminase y se reuniese con él. Keith le dio un ultimo bocado al bocadillo, y se terminó la jarra. Se levantó, se sacudió las miguitas de pan de la ropa y fue junto a Caoilte, mirándolo sonriendo. No se le ocurría que decir... él había planeado beber hasta que ambos perdiesen la consciencia, y una vez así, el primero en despertar al día siguiente sería el que tendría a su disposición el cuerpo del otro, pero si los dos iban serenos...malo.



Continuará

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Keith pertenece a Shura/SieteRatas
Caoilte pertenece a mi.

2 comentarios:

Frida dijo...

Ala, se ha quedado en lo más interesante, nooooo!! xD

Me encanta, me encanta!

Saganu dijo...

Mwajajaja soy maligna!! xD
Mañana más, tranquila, esta vez no te voy a tener esperando una semana! xDD